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El cielo bogotano se engalana con la estrella catorce

El equipo capitalino cierra el 2012 con un campeonato que es un premio a la regularidad y al trabajo de un gran técnico como Hernán Torres.

El cielo bogotano se engalana con la estrella catorce.
Después de 24 años llegó el desahogo para millones de hinchas de Millonarios, quienes soñaban ver campeón a su equipo. La tensión, el nerviosismo y las frustraciones quedaron atrás después del gol de Wilberto Cosme al minuto 44 del primer tiempo.

Aunque la anotación parecía el epílogo de una tarde mágica, al inicio de la segunda etapa el Medellín empató por medio de William Zapata. Y la agonía de los hinchas azules y rojos se extendió a los penales, pero ahí se destacó la figura el arquero Luis Delgado, quien atajó el penal definitivo. Ahora, los hinchas embajadores pueden decir que siguen al equipo con más títulos de liga en Colombia.

El 18 de diciembre de 1988 ya no será el referente histórico al momento de buscar el último título de Millonarios. El 16 de diciembre del 2012 será la nueva fecha que figure en los libros de estadísticas. Tuvieron que pasar 32 campeones para que el cuadro azul volviera a vestirse de gloria.

Millonarios en la etapa de Todos contra todos fue líder absoluto y contó con la valla menos vencida, por lo que este campeonato es un premio a la constancia y la regularidad de un equipo que, de la mano del ibaguereño Hernán Torres, supo explotar todo su potencial en los momentos clave, en un año inolvidable para el cuadro embajador, que llegó a semifinales de la Copa Sudamericana y se corona como campeón de la Liga colombiana.

Medellín fue un rival de peso y fue la otra cara de la moneda. Un equipo cuyo rendimiento fue irregular a lo largo del año, pero que en las finales encontró el rumbo, gracias a un Hernán Darío Gómez que tomó a un cuadro joven y lo puso en esta instancia, en la que no pudo contar con jugadores importantes por lesión.

Millonarios termina el año como campeón del segundo semestre y después de la celebración, que seguramente será hasta horas de la madrugada, pensará en el resto del año que viene: Copa Libertadores y un duelo particular con su rival de patio, campeón también este año, en el que Bogotá no se puede quejar por sus logros en materia futbolística. Felicidades al campeón. 
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